*Sandra Andino-Espinoza 1 | https://orcid.org/0000-0002-8030-8536 | |
Cristóbal Machuca-Reyes 1 | https://orcid.org/0000-0002-0305-7884 | |
Freddy Tigrero-Suárez 1 | https://orcid.org/0000-0003-4050-3086 | |
Salomé Gálvez-Andino 2 |
1Universidad Estatal Península de Santa Elena, Ecuador.
2Universidad de Cuenca, Ecuador.
El propósito de este trabajo es presentar los resultados obtenidos del proceso de construcción del modelo de gestión de las prácticas preprofesionales de la carrera de Gestión Social y Desarrollo de la Universidad Península de Santa Elena, en el que se incorporan metodologías participativas, que parten de la investigación-acción participativa como su base teórica que genera fortalezas en todos los actores con quienes se trabaja, encaminadas a una articulación, compromiso y transformación social, sobre todo en los países empobrecidos. Se involucró a los actores de la academia (Vicerrectorado Académico, Decanato, Dirección de la Carrera, docentes de la Carrera, estudiantes y personal administrativo). Las metodologías participativas que se aplicaron son: ficha descriptiva de información, deriva o transecto, entrevista semiestructurada, taller, mapeo de actores y sociograma. Las conclusiones más representativas revelaron que las metodologías participativas permiten implementar la investigación-acción participativa; desde una visión de construcción colectiva, se establece una relación sujeto-sujeto para un aprendizaje de doble vía (academia-sociedad). Desde la academia se permite articular las funciones sustantivas: docencia, investigación y vinculación. Desde la sociedad se cuenta con metodologías que posibilitan la solución de problemas y necesidades para transformar la realidad.
Palabras clave: Metodologías participativas, prácticas preprofesionales, docencia, vinculación, investigación.
The purpose of this thesis is to present the results of the Model Based Construction Process Management for the pre-professional practices of the State University Santa Elena Peninsula for the Social Management and Development program. The study used participatory methodologies, starting from participatory action research as a theoretical basis that generates strengths in all the actors involved, aimed at social engagement, commitment and social transformation, especially in impoverished countries. Actors of the Academy such as (Academic Vice Rectorate, Dean's Office, directors, professors, and students of the career, and administrative staff) were involved. The participatory methods used were: descriptive information sheet, drift or transect, semi-structured interview, workshop, mapping of actors and sociogram. The most representative conclusions revealed that participatory methodologies allow the implementation of participatory action research. From a collective construction perspective, a subject-subject relationship is established for mutual learning, (academy-society). It is possible to articulate the content functions (teaching, research and community linking) from the academy. And from the society it is possible to implement methodologies that enable the solution of problems and needs in order to transform reality.
Keywords: participatory methods, pre-professional practices, teaching, community linking, action research
Recibido: | 26/01/2020 | Aceptado: | 01/04/2020 | Publicado: | 30/06/2020 |
La carrera de “Gestión Social y Desarrollo” de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Salud, de la Universidad Estatal Península de Santa Elena (UPSE), fue aprobada por el Consejo de Educación Superior –CES- en mayo de 2017 y se ofertó en septiembre de 2018. Dentro de su diseño curricular se establece que, a partir del segundo nivel los estudiantes deben realizar sus prácticas preprofesionales, con una carga de 240 horas durante el tránsito del itinerario académico; para lo cual, la carrera implementa de conformidad al marco legal interno y externo, el proceso metodológico a seguir.
El propósito de este trabajo es presentar los resultados obtenidos del proceso de construcción del modelo de gestión de las prácticas preprofesionales de la carrera de Gestión Social y Desarrollo de la Universidad Península de Santa Elena, incorporando metodologías participativas.
Las metodologías participativas son parte de la investigación-acción participativa como base teórica y metodológica que genera fortalezas en todos los actores con quienes se trabaja encaminadas a un involucramiento, compromiso y transformación social, sobre todo en los países empobrecidos.
La IAP –Investigación Acción participativa- tiene sus orígenes en la confluencia de un conjunto de escuelas críticas de investigación social y de las escuelas de la pedagogía social: educación popular latinoamericana, teorías de Paulo Freire -pedagogía de la liberación, Educación de Adultos, que han confluido con bases epistemológicas comunes europeos1.
La antropología y sociología desde la investigación acción participativa, abre el camino para incorporar las metodologías participativas en el campo de la educación superior, cómo lo señala Paz Sandín, mencionado por Colmenares2“en 1940 la socióloga Mirra Komarovsky realiza un trabajo sobre la mujer en la educación superior, en el cual estudió el efecto de los valores culturales en las actitudes y rol femenino”. Otra evidencia señalada por Paz Sandín destaca que “en la década de los cincuenta aumentó el interés de los antropólogos por estudios especialmente en el campo del currículo”2.
La Investigación Acción Participativa -IAP- que surgió del debate en una época de auge de la sociología colombiana a comienzos de la década de 1960, Fals Borda uno de sus máximos representantes, diría que: “Una de las características propias de este método, que lo diferencia de todos los demás, es la forma colectiva en que se produce el conocimiento, y la colectivización de ese conocimiento”3.
La acción educativa recupera la unidad dialéctica entre la teoría y la praxis, y que, en este trabajo se quiere evidenciar dentro de las prácticas preprofesionales de la Carrera de Gestión Social y Desarrollo.
Fals Borda plantea que: “Es en la práctica de donde se deriva el conocimiento necesario para transformar la sociedad. Aún más: que asimismo en este paso y de ese sentir de la praxis, también se deriva un saber y un conocimiento científico”3.
La Investigación-acción participativa y la educación (IAPE) empieza “ocupándose de aspectos epistemológicos que no se habían analizado antes”4.
Las metodologías participativas en el Ecuador dentro de la educación superior se adoptaron a partir de proyectos de investigación y vinculación. Una experiencia significativa es la realizada por ACORDES (Acompañamiento Organizacional al Desarrollo) de la Universidad de Cuenca a partir del año 2012, a través del programa implementado por el gobierno de ese entonces llamado “Prometeo” que consistía en recibir a investigadores académicos extranjeros con mucha experiencia para desarrollar planes, programas y proyectos de investigación. Con la presencia de Tomás Villasante, perteneciente a la Universidad Complutense de Madrid y a la Red-CIMAS de España, con un aporte epistemológico desde la praxis-social para el mundo y sobre todo para América Latina, fue un hito determinante para la incorporación de las metodologías participativas en la academia, integrando la docencia, la investigación y la vinculación. A partir de este enfoque como plantea el profesor Tomás Villasante que es la práctica social que permite realizar la reflexión y auto-reflexión “Podemos pasar a ejercicios/entrenamientos para auto reflexionar con “humildad” uno mismo o con los más cercanos”. De igual manera “Reconstruir las ROCE (relaciones operativas, conceptos para un esquema) en cada grupo en que estemos o en cada una de las personas. Pues, el ROCE hace la empatía y el conocimiento, porque los debates en libros, o en conferencias, sirven para poco. Pueden servir para hacerse preguntas, para cuestionar otras, pero para construir alternativamente hay que pasar a la práctica con reflexión, a la praxis social”5.
Es así como, en 2013 se implementa el proyecto PASO-Ambiental que utiliza las metodologías participativas. Entre uno de sus productos estuvo la construcción participativa de una “guía”, con el fin de comunicar los procesos y las metodologías aplicadas en la participación socioambiental para reflexionar y motivar su aplicación en experiencias de reciclaje, agroecología y presupuestos participativos con enfoque ambiental. En 2014 se aplicó procesos con metodologías participativas en la actualización del plan de desarrollo y ordenamiento territorial en el cantón Cuenca.
El objetivo de las metodologías participativas “es promover procesos de transformaciones sociales, y hacerlo aprendiendo con los “grupos motores” y los “conjuntos de acción”6.
La Ley Orgánica de Educación Superior –LOES- determina que, como requisito previo a la obtención del título de tercer nivel, los estudiantes deberán acreditar servicios a la comunidad mediante prácticas preprofesionales o pasantías. Las instituciones de educación superior deberán diseñar, organizar y evaluar las correspondientes prácticas preprofesionales.
El Reglamento de Régimen Académico determina que el contenido, desarrollo y cumplimiento de las prácticas preprofesionales deben registrarse en un portafolio académico; y se realizarán en el entorno institucional, empresarial o comunitario, público o privado.
El Modelo Educativo Sistémico de la UPSE, en atención a la normativa vigente y a las recomendaciones del CES, considera a las prácticas preprofesionales “una actividad curricular integral e integradora que se desarrolla sistémicamente que, además de armonizar la teoría con la práctica, fortalece la identidad del sujeto en una construcción personal y de comunicación “con el otro” que también es parte de su profesión”7.
La necesidad que desde la Universidad se pueda plantear esta perspectiva de la práctica preprofesional implica repensar en el proceso y contenidos de las prácticas, ya que no es lo mismo que los estudiantes realicen actividades de manera inconsciente, repitiendo lo que en la práctica realizan las instituciones y organizaciones, que puedan tener la posibilidad de convertir a este espacio en un inter-aprendizaje enriquecedor, la utilización de las metodologías participativas desde la IAPE, posibilita aprovechar de una mejor manera la integración de las funciones sustantivas de la educación superior y al mismo tiempo aportar a la transformación en las prácticas y procesos que realizan las instituciones en dónde se realizan y cumplir con lo planteado en la normativa nacional e institucional.
Los objetivos de la Carrera de Gestión Social y Desarrollo en su rediseño curricular son:
Generar capacidades investigativas y espacios de vinculación con la sociedad y de pasantías preprofesionales para garantizar los desempeños profesionales, así como la producción de diagnósticos, metodologías peda-andragógicas, y modelos de gestión que soporten el diseño, ejecución y evaluación de proyectos de investigación, desarrollo e innovación, y aportes sustanciales a la generación de políticas públicas para el desarrollo integral y sostenible de los territorios.
Favorecer la apropiación de estrategias y metodologías participativas para promover procesos de integración y articulación entre actores y espacios organizativos a nivel local y territorial, fomentando la participación ciudadana y la sistematización de buenas prácticas que puedan retroalimentarse o replicarse en contextos similares.
La articulación de las metodologías participativas a las prácticas preprofesionales permite integrar las funciones sustantivas de docencia, vinculación e investigación.
Las prácticas preprofesionales están consideradas dentro de la función de vinculación, que en los últimos cinco años recobra su importancia en la educación superior. Es por ello que obtienen estos procesos su relevancia, para poder tener mayores y mejores resultados tanto en la formación del perfil profesional de los estudiantes y el aporte a la transformación de la sociedad en función de los dominios y líneas de investigación de la Universidad y de la carrera. “Las universidades son actores clave en el tejido social por su desempeño en actividades de formación y docencia, investigación y vinculación con el entorno socioeconómico"8.
La oportunidad de que la educación sirva para la vida debe estar presente en la academia, siendo su razón de ser. Torroella plantea dentro de los postulados de la educación para la vida la importancia de la vida humana en el proceso de aprendizaje; el uso de las potencialidades humanas para mejorar la calidad de vida de una sociedad que además establece relaciones de cooperación; y lo esencial que es desarrollar estas potencialidades tanto a nivel individual y social. Estos postulados, manifiesta Torroella “culminan con la praxis o práctica educativa de transformar, desarrollar y utilizar las potencialidades para llegar a ser todo lo que uno podría ser y lograr una vida más plena, nos plantean la cuestión fundamental de qué entendemos por "vida humana"9.
La investigación fue de tipo cualitativa. Se parte del análisis documental “esta técnica de indagación aporta información sobre un ámbito de la realidad que se ha de estudiar, aunque mediante este análisis por lo general, se recoge información retrospectiva”10. Para poder elaborar la propuesta de las prácticas preprofesionales de la carrera fue necesario analizar el marco legal institucional y nacional: Ley Orgánica de Educación Superior –LOES-, Reglamento de Régimen Académico vigente; Modelo Educativo de la UPSE; Estatuto de la UPSE, Reglamento de Prácticas Preprofesionales de la UPSE; Diseño de la Carrera de Gestión Social y Desarrollo, entre otros.
Se analizaron los convenios existentes entre la UPSE y las instituciones para trabajar vinculación, seleccionando el convenio Marco entre la Secretaria Nacional del Agua -SENAGUA- y la –UPSE-. Una de las preocupaciones acerca de los convenios es su operativización. Para la carrera de Gestión Social y Desarrollo los convenios son fundamentales para llevar adelante su misión: “Formación de profesionales con responsabilidad ética y competencias en investigación, gestión y planificación del desarrollo sostenible con enfoque humanista, intercultural e interdisciplinar para que interpreten la realidad del territorio a través del diseño, ejecución y evaluación de propuestas mediante metodologías participativas con los actores sociales, para la contribución al mejoramiento de la calidad de vida de la población.”11que se establece en el Plan de desarrollo institucional de la carrera de Gestión Social y Desarrollo 2019-2021.
Esto llevó a reflexionar desde la cátedra integradora Gestión Social II, a cargo de la coordinación de prácticas preprofesionales de segundo nivel de la carrera ¿Cómo aprovechar de mejor manera el espacio de prácticas preprofesionales para articularlas a las funciones sustantivas de la Universidad: docencia, vinculación e investigación?
El método utilizado fue investigación-acción-participativa (IAP)-, incorporando algunas de las herramientas de metodologías participativas. La IAP, que para Alberich1 es “como un método de estudio y acción que busca obtener resultados fiables y útiles para mejorar situaciones colectivas, basando la investigación en la participación de los propios colectivos a investigar.”. a partir de este método y sus herramientas dan “metodologías participativas”, que son técnicas, que facilitan procesos participativos, al mismo tiempo que se realiza la investigación y la vinculación con la sociedad, se convierten en el medio para poder cumplir con los objetivos de las prácticas preprofesionales.
Una vez realizado el análisis de toda la documentación, se procedió a mantener varias reuniones con SENAGUA y las autoridades de la carrera para llegar a acuerdos sobre el proceso y actividades de las prácticas. De igual manera se realizan sesiones de trabajo del equipo de docentes de la carrera, con quienes se construye la hoja de ruta a seguir.
El proceso de planificación se desarrolló con 50 estudiantes del segundo nivel de la carrera de Gestión Social y Desarrollo y el quipo tutor de la carrera.
Conformación del equipo tutor
La coordinación general de prácticas, convocó al equipo de docentes para trabajar la construcción de la hoja de ruta de prácticas. Se conforma el equipo tutor con todos los docentes de la carrera y la directora de SENAGUA en Santa Elena, quien brinda todas las facilidades y es el nexo entre los estudiantes y las Juntas Administradoras de Agua Potable (JAAP), con quienes se realizaron con anterioridad varios talleres para articular la alianza estratégica y llegar a acuerdos sobre la metodología y cronograma de las prácticas preprofesionales que realizarían los estudiantes de la carrera de Gestión Social y Desarrollo, encaminada a fortalecer la gestión integrada de los recursos hídricos en la Provincia de Santa Elena.
El equipo tutor se conformó con todos los docentes de la carrera que fueron 5. Cada tutor es responsable del seguimiento y evaluación de 1 grupo. Los 50 estudiantes se dividieron en 5 grupos de forma aleatoria de los dos paralelos. Cada grupo conformado por 10 estudiantes eligió a un coordinador, quien estará en permanente contacto con el equipo tutor. Esto permitió la integración entre los estudiantes de diferentes paralelos, lo que fue un factor positivo, que actualmente significa una fortaleza para la carrera, ya que son los líderes por ser la primera promoción, motivando a sus compañeros y compañeras de los semestres inferiores para comprometerse con las actividades académicas y extracurriculares.
Elaboración y presentación de la propuesta de Prácticas Preprofesionales para su aprobación
La propuesta se construye de manera participativa conjuntamente el equipo tutor y los estudiantes, mediante talleres para la conformación de los equipos que van a trabajar en cada una de las JAAP seleccionadas. Cada equipo tiene un coordinador o coordinadora (estudiante), un tutor (docente), y un tutor por parte de SENAGUA. En el diseño de la propuesta se establece el objetivo, la metodología, actividades, cronograma y presupuesto.
Una vez elaborada la propuesta, se presenta ante la Dirección de la Carrera y el Consejo de Facultad para su aprobación. Con la resolución del Consejo, cada estudiante presenta la solicitud para realizar sus prácticas en SENAGUA.
Talleres de inducción
Los talleres se realizan conjuntamente con la persona a cargo de prácticas de SENAGUA. El objetivo de los talleres es preparar a los estudiantes y docentes en el manejo de instrumentos y formatos que serán utilizados en la ejecución, sistematización, seguimiento y evaluación de las prácticas. La metodología utilizada es investigación-acción participativa, trabajando con algunas herramientas de metodologías participativas.
El objetivo de las prácticas preprofesionales es “fortalecer la cultura del agua y la educación sanitaria”, mediante la elaboración de diagnóstico utilizando: la Ficha descriptiva de información de los sistemas comunitarios de agua para consumo humano, realizada a los miembros de cada una de las JAAP, seleccionadas; la entrevista semiestructurada para los funcionarios de las instituciones públicas relacionadas con el tema; y un taller con los usuarios en cada una de las JAAP, en el que se emplea la técnica: mapeo de actores y socio-grama. Cada estudiante realizó 40 horas de prácticas. Se seleccionaron cinco JAAP, de acuerdo con ciertas variables como son su tamaño, ubicación y nivel socio-organizativo. Las JAAP seleccionadas fueron: Jambelí, Cerro Alto, Morrillo, Pechiche y Monteverde.
Aplicación de metodologías de investigación-acción participativa
Luego de los talleres de inducción y la entrega de los instrumentos de recolección de datos y herramientas metodológicas para realizar las prácticas y presentación de informes por parte de los estudiantes y equipo tutor, se realiza el trabajo en territorio. Se inicia con un primer contacto y negociación con las directivas de las JAAP para la realización de las actividades planificadas.
Una característica de las metodologías participativas es su flexibilidad y adaptabilidad al contexto en dónde se van a aplicar, más aún si se trabaja con las comunidades/comunas, si se considera como manifiesta Edgar Morin en su artículo dentro del doctorado de Pensamiento Complejo al responderse a la pregunta ¿Qué es una comunidad?: “Un territorio trabajado por la historia, una sociedad tributaria del espacio. Esta sociedad no debería considerarse solamente como una población. Se trata de un organismo que dispone de una politeia, es decir, de instituciones y de una vida pública”12, que es el caso de las comunas en donde se encuentran las JAAP.
Ficha de información descriptiva
Esta metodología participativa fue la primera herramienta que se aplicó, tiene su raíz en la observación participante, que es la adaptación entre la entrevista y la encuesta, con características del método etnográfico. La entrevista se realizó a los miembros de cada una de las JAAP y tiene la posibilidad de introducir preguntas aclaratorias; y de la encuesta por tener datos sobre la infraestructura y el servicio que brindan. Este instrumento ha sido fruto de la construcción colectiva de varios actores durante un tiempo considerable, con el apoyo de SENAGUA. Está integrada por varios componentes para obtener información que permitió contar con un diagnóstico de los sistemas comunitarios de agua potable de las JAAP. Los estudiantes al aplicar la ficha pudieron evidenciar nuevas problemáticas y tener una visión, desde sus actores como son las directivas de las juntas y los sistemas comunitarios de agua potable.
Entrevista semiestructurada
Valles, citado en la Guía de herramientas para la participación social define a la entrevista semiestructurada como aquella que “se determina de antemano cuál es la información relevante que se quiere conseguir. Se hacen preguntas abiertas dando oportunidad a recibir más matices de la respuesta, permite ir entrelazando temas, pero requiere de una gran atención por parte del investigador para poder encauzar los temas (Actitud de escucha)”13. Esta técnica se aplicó a los directivos de las instituciones que tienen relación directa con la rectoría y política del agua de consumo humano.
Deriva o transecto
“Hacer una “deriva”, “video-paseo” o “transecto”, puede ayudar a tomar contacto con sectores de la población no tan organizados, pero que pueden interesarse en el proceso participativo. Estas técnicas, que se han usado normalmente en el llamado Diagnóstico Rural Participativo (DRP), permiten sistematizar los primeros sentimientos que tiene la gente sobre el territorio que habita”6.
Consisten en caminar por un barrio, por un pueblo o por una zona rural, con pobladores del lugar que puedan ir contando lo que se ve, o está pasando, e intercambiando con ellos nuestras impresiones o preguntas. Se puede hacer planificando una grabación con una cámara, que luego servirá para realizar la sistematización.
Taller
Esta herramienta se utilizó a lo largo de todo el proceso de prácticas preprofesionales: en la planificación, ejecución y evaluación. La metodología de los talleres es participativa, parte del diálogo de saberes, utiliza herramientas de investigación – acción participativa, así como el enfoque de la Andrología o educación para adultos en la que el conocimiento es para su aplicación inmediata lo que permite obtener resultados en el menor tiempo posible. Cada uno de los talleres contó con una planificación, dependiendo del objetivo y población participante. Se llevaron a cabo todos los talleres planificados y se realizaron los informes de cada uno de ellos.
Para Gadotti, mencionado por Agustín Cano “En tanto espacio sustentado en el protagonismo de los participantes y la integración de teoría y práctica, el taller es una metodología apropiada para la generación de un proceso educativo basado en una concepción de la pedagogía de la praxis”14.
Mapeo de actores y sociograma
Una de las herramientas centrales de las metodologías participativa es el mapeo de actores y sociograma que “nos sirve para poder realizar una representación gráfica de los actores sociales implicados en una determinada situación o contexto, organizados en función del poder que cada actor tenga en torno al tema tratado y de la afinidad o cercanía que cada actor tenga con la idea de trabajo de las personas que llevan el proceso y realizan la técnica”. (Astudillo, 2015).
¿Qué pasos se deben seguir para la realización del sociograma? Lo primero es importante contar con personas que conozcan el ámbito o territorio a tratar y los actores que existen. Se debe construir un espacio de confianza para que pueda existir un diálogo, al debate, y a aceptar la opinión de los otros. Una vez reunidos en un espacio propicio para conversar y en círculo, en grupos de 6 a 8 personas, se utiliza una pizarra, un papelógrafo o panel en los que se irá anotando la información. Quien estén facilitando entregará a las participantes cartulinas de colores y marcadores, para trabajar de la siguiente manera:
Cada participante escribirá los actores que identifican de acuerdo a la simbología propuesta, luego se irá colocando cada uno de los actores en el papelógrafo según el nivel de poder de decisión e identidad que tenga cada actor para establecer sus posiciones. Una vez que todos los actores estén situados, graficaremos las relaciones entre de acuerdo con lo establecido en la siguiente figura:
Al final de la aplicación de la técnica/herramienta, se obtendrá un gráfico como el que se presenta a continuación:
Luego en una matriz se realizará la sistematización de la reflexión fruto de lo manifestado por los participantes.
Se hizo por parte del equipo tutor mediante visitas in situ para dar el acompañamiento y tutorías.
Dentro de esta etapa se elaboran los informes correspondientes a las prácticas. Se realizan dos tipos de informes, uno grupal que contiene el diagnóstico de cada una de las JAAP; y, un informe individual de cada estudiante. El seguimiento y la aprobación de cada uno de ellos es responsabilidad del equipo tutor.
La coordinación de prácticas consolida toda la información y elabora un informe final, que es entregado a la Dirección de la Carrera, para que sea presentado en sesión de Consejo de Facultad para su aprobación y subir al sistema la información de cada uno de los estudiantes, con los datos correspondientes al número de horas realizadas.
Para la evaluación se tiene en cuenta tanto la evaluación por procesos y por resultados. Se realizan mediante talleres, conjuntamente con la institución contraparte (SENAGUA) y la cátedra integradora a cargo de la coordinación de prácticas preprofesionales.
Una vez concluido el proceso de prácticas preprofesionales se presentan a continuación los resultados obtenidos.
Elaboración y aplicación de la hoja de ruta del proceso a seguir para prácticas preprofesionales de acuerdo al marco legal vigente con la incorporación de metodologías participativas que permiten articular las tres funciones sustantivas de la educación superior: docencia, investigación y vinculación.
La construcción de la hoja de ruta del proceso permitió construir los instrumentos necesarios para su ejecución. Se detectaron algunos vacíos de procedimiento y logística en la hoja de ruta construida inicialmente, la misma que ha sido retroalimentada, luego de su aplicación.
Este proceso fue enriquecido al integrarse la coordinación de prácticas a los equipos coordinadores de las otras carreras y facultades de la UPSE, lo que posibilitó realizar el intercambio de las experiencias en los procesos de capacitación que para el efecto organizó el Vicerrectorado Académico, convirtiéndose este proceso de la Carrera de Gestión Social y Desarrollo en un aporte para la construcción del nuevo Reglamento de Prácticas Pre-Profesionales de la Universidad, así como las sesiones de trabajo mantenidas con los responsables de esta dependencia.
Durante la ejecución de las prácticas que dio inicio con los talleres de inducción con los estudiantes y el equipo tutor, se pudo evidenciar la importancia de trabajar conjuntamente con la institución contraparte en la construcción de la metodología a implementarse durante todo el proceso. Los estudiantes contaron con más insumos y directrices para llevar adelante las actividades planificadas. Se hizo necesario el acompañamiento del equipo tutor mediante tutorías y visitas in situ, para constatar el desarrollo de la planificación y realizar los ajustes necesarios, de ser el caso.
La metodología utilizada, sobre todo los talleres de inducción, permitió que se pueda aplicar otras herramientas de IAP, que no estuvieron planificadas al inicio, en respuesta a una necesidad en algunas comunidades y por iniciativa de los estudiantes y directivos de las JAAP, como es hacer una “deriva”, o “transecto”, para tomar contacto con los usuarios de los servicios del sistema comunitario de agua para consumo humano, para el diagnóstico de la infraestructura y el manejo del sistema, así como de lo que los usuarios perciben. Posibilitó que los estudiantes tomen contacto con los pobladores y realicen la invitación al taller, detectando otros problemas que tienen las comunidades.
La aplicación de la ficha de información descriptiva, con la directiva de cada una de las JAAP, arrojó datos sobre la situación de las JAAP y ayudó a reflexionar sobre sus fortalezas y debilidades, en búsqueda de soluciones para fortalecer el sistema comunitario. Las directivas de las JAAP trabajaron conjuntamente con los estudiantes, brindaron todo el apoyo a las actividades realizadas; convirtiéndose en agentes multiplicadores, con un alto nivel de compromiso.
Los estudiantes pudieron evidenciar los problemas que existían en la comunidad, alrededor del tema del agua, los servicios sanitarios, la falta de trabajo, el abandono de las personas adultas mayores, la contaminación, entre otros.
La aplicación de la entrevista semiestructurada a los funcionarios de las instituciones que trabajan en el tema del agua aportó en la formación del estudiante a identificar los actores claves institucionales que están involucrados en esta área, a conocer sus funciones, roles, aportes y dificultades que existen en los servicios que brindan, su nivel de responsabilidad, recursos y compromisos.
Otra herramienta que se aplicó fue el taller con usuarios del servicio de agua potable. Los estudiantes desde la cátedra, los talleres de inducción y las tutorías, desarrollan habilidades y destrezas para la realización de talleres participativos, elaboración de mapa de actores y sociograma.
Entre los aprendizajes que los estudiantes señalan está: el trabajo en equipo, el conocer sobre la organización en las comunas, la administración de las JAAP; intercambio de ideas respecto a las necesidades de las juntas y de las comunas, la implementación de metodologías participativas/herramientas de IAP.
Entre algunas de las reflexiones realizadas por los estudiantes está el llamado que hacen las comunas a una vinculación con mayor presencia y permanencia de la Universidad, para poder encontrar soluciones a las problemáticas sociales.
Existe la predisposición de la población para capacitarse en el cuidado del agua y reforestación.
El proceso contempló la sistematización de la experiencia, mediante la elaboración de dos tipos de informes, uno grupal y que recogió la información obtenida de las tres herramientas aplicadas: ficha de información descriptiva, entrevista semiestructura y taller con usuarios, con el que se elabora el diagnóstico del sistema comunitario de agua potable en las comunidades de Jambelí, Cerro Alto, Morrillo, Pechiche y Monteverde. Y, el segundo informe individual que incluyó una serie de formatos que daban cuenta más desde un enfoque cuantitativo el rendimiento de los estudiantes, es por eso que se vio la necesidad de adaptarlos tanto en el número, como en sus contenidos, para que se pueda obtener una mayor información cualitativa de la experiencia. Estos informes fueron revisados y aprobados por el equipo tutor (UPSE-SENAGUA).
Un espacio importante fue la realización de las tutorías y talleres de evaluación, que permitieron exteriorizar sentires, aprendizajes y experiencias de los estudiantes. Entre estos aprendizajes a decir de los estudiantes está: la importancia del trabajo en equipo y la solidaridad. Intercambio de conocimiento teórico-práctico entre estudiantes y comunidad. El fortalecimiento de la autonomía en los estudiantes. La vinculación en forma directa con la comunidad.
La evaluación posibilitó el reconocimiento de las actividades ejecutadas y evaluación asertiva de las mismas. Socialización de los resultados y desarrollo de estrategias a mejorar para el nuevo proceso, con los estudiantes que en siguiente período académico van a hacer las prácticas. Se realizaron ajustes en la hoja de ruta incorporando los nuevos aprendizajes y la elaboración de formatos para el informe de prácticas de acuerdo a las directrices entregadas por Vicerrectorado en los eventos de capacitación y en las sesiones con el equipo responsable para la elaboración del nuevo reglamento de prácticas preprofesionales, que será implementado en la UPSE.
Se pudo evidenciar que las prácticas preprofesionales pueden ser un espacio que articule tanto la docencia, la vinculación y la investigación. UDELAR mencionado por Rodríguez-Manzzini15señala que las prácticas “tiende a promover formas asociativas, grupales y que contribuye a orientar líneas de investigación y planes de enseñanza, genera un compromiso universitario con la sociedad y con la resolución de sus problemas. En su dimensión pedagógica constituye una metodología de aprendizaje integral y humanizadora. La extensión y la investigación deberían ser parte de la metodología de enseñanza universitaria, lo que haría que el proceso formativo fuese integral, con un contacto directo con la realidad social, por lo tanto, humanizadora”. (p.416)
A continuación, se presenta la hoja de ruta con los cambios introducidos, luego de la experiencia
Las metodologías participativas permiten implementar la investigación-acción participativa, desde una visión de construcción colectiva, se establece una relación sujeto-sujeto para un aprendizaje de doble vía, (academia-sociedad).
Es posible articular las funciones sustantivas de la educación superior: docencia, investigación y vinculación, en los procesos de prácticas preprofesionales de todas las carreras, utilizando la investigación acción participativa.
La optimización de las alianzas estratégicas, mediante la operativización de los convenios de cooperación interinstitucional, promueven los proyectos de vinculación e investigación, y su sostenibilidad.
Integrar el aporte de este trabajo en el procedimiento operativo de prácticas preprofesionales del Vicerrectorado Académico sería un salto cualitativo para todas las carreras de la UPSE y de la educación superior en general y tener como punto de partida la investigación lo que se convierte en un espacio ideal para la generación de nuevos proyectos de investigación, trabajos de titulación, proyectos de vinculación, proyectos integradores de saberes, entre otros.
El programa de diálogo y formación bidireccional con actores locales se lleva adelante en los diferentes proyectos de extensión e integralidad, fortaleciendo la gestión institucional.
Generar alianzas estratégicas academia-sociedad que permitan tejer redes con relaciones sinérgicas a favor del buen vivir de la población.